Sociedade

Ser mujer en India: dote, matrimonio y “talaq”

“Criar a una hija es como regar el jardín del vecino”

Proverbio hindú

Es conocido el uso de la dote en ciertos lugares que, a pesar de estar prohibido, sigue siendo utilizado. Uno de ellos es India, donde muchas mujeres mueren a causa de ésta, suicidándose o siendo asesinadas por sus propios maridos o familiares de éste. No sólo eso, sino que cientos de feticidios1 femeninos ocurren cada año por esta misma cuestión; India se encuentra en el ranking de los diez países más peligrosos para que vivan las mujeres, sólo detrás de Pakistán, el Congo y Afganistán (Pastor, 2017). El principal problema de esta cuestión es que todavía las mujeres indias no tienen la protección completa del Estado, se encuentran ante una ley que no las protege lo suficiente y que pueden llevarlos a la muerte.

India nos vende la imagen de las bodas hindúes, las que están llenas de color y armonía, las que hacen que quieras presenciar una, por lo menos, a lo largo de tu vida. Pero, realmente, ¿conocemos todos los tratos, amenazas o problemas que se encuentran detrás de estos colores y música? ¿Podríamos decir que una mujer de la India vive su boda como el momento más feliz de su vida? Son muchas las cuestiones a abordar en este informe; una de ellas, es conocer la cifra aproximada de mujeres que han acabado viviendo una vida infeliz, siendo maltratadas física y psicológicamente por sus maridos y familiares.

Según los datos recogidos he podido comprobar que la tasa de feminicidios en la India es realmente elevada; la tasa de suicidios también es muy alta, de los que podemos ver que la gran mayoría de datos son de mujeres jóvenes casadas. Nos encontramos ante un problema realmente grave al que no se le da suficiente voz; muchas asociaciones feministas han denunciado la situación catastrófica de sus compañeras indias, es irónico que la India sea considerada una de las potencias mundiales más grandes cuando los derechos de la mujer siguen en proceso de mejorar.

Parto de la hipótesis de que las mujeres casadas siguen “debiéndole” sumisión a sus maridos, trabajando en la esfera doméstica y teniendo poca voz y voto en asuntos familiares. Además, también parto de ideas que series televisivas, películas o libros me han podido facilitar a lo largo de estos años.

¿Qué es la dote?

¿Qué es la dote? Todavía se tienen múltiples equivocaciones para definir lo que es exactamente la dote; para ello, me basaré en varios artículos que he encontrado para definirlo. Como bien trabajamos en la lectura de Philippe Fargues, “la dote es para el hombre el precio del matrimonio. Pagada a su novia o al padre de ésta, en especie o en dinero, puede alcanzar un montante considerable: varios meses e incluso años de un ingreso urbano medio” (Fargues, 1986: 353). “En muchas sociedades que la practican, la costumbre de la dote está relacionada con la “hipergamia”, es decir, el matrimonio de una mujer con un hombre de una situación social más elevada (por ejemplo, en el sistema de castas de la India y en Ceilán, pero también las comunidades campesinas de la Grecia actual)” (Gamboa, 1997: 50).

La dote se entiende como el conjunto de dinero o bienes que la esposa debe pagarle al marido durante el matrimonio; a pesar de creer que se trata de una práctica de la religión musulmana, la dote ha existido en otras culturas, incluso en Europa (en el caso de España) se practicaba, pero con otro nombre: el ajuar2 (Martín, 2012).

Las diferencias de un país a otro respecto a este pago son visibles; en la India, caso en el que se basará este trabajo, la dote ha suscitado varios problemas en las economías familiares, además de haber traído consigo múltiples homicidios (muchos de los cuales han sido considerados suicidios), suicidios o feticidios femeninos. Debido a esto, la India terminó creando una ley en 1961 que ilegalizaba la dote con la ley conocida como “Dowry Prohibition Act”, “aplicable cuando una mujer casada muere en extrañas circunstancias: en ese caso, el acusado, normalmente el marido, es considerado culpable hasta que no demuestre lo contrario” (EFE, 2007), por lo que las familias que continuaran practicándola podrían ser castigadas; a pesar de la ilegalización, las familias tradicionales, sobre todo las rurales, siguen practicándola y llevándola a cabo, y más después de la explosión económica que vivió el país en la primera década del siglo (Olazábal, 2014). Por estos motivos, India se posiciona como el cuarto país del mundo más peligroso para que vivan las mujeres después de Afganistán, Pakistán y el Congo (Pastor, 2017). (Ver Figura 1).

Figura 1. Violencia contra las mujeres en India (2011).

Fuente: Elaboración propia a partir de Pastor Pastor, M. M. (2017).

Respecto al feticidio femenino, entre la población musulmana no es una práctica común, pero en la ciudadanía hindú las cifras cambian. India prohibió el conocer el sexo del bebé, ya que muchas parejas al conocer que su futuro bebé será una niña deciden abortar debido a que tendrán que empezar a ahorrar para la dote de su próxima hija; el feticidio femenino acaba al año con la vida de 500.000 nonatas3 (Del Sol, 2016).

Pero, siendo ilegal, ¿por qué sigue practicándose? En la India el sistema de castas juega un papel crucial, el mantener el estatus social es algo muy importante en esta sociedad, por lo que el realizar la dote suele utilizarse para demostrar el poder económico y social de la familia del novio; no es raro ver en familias con un alto nivel económico disponer de elefantes, coches lujosos, electrodomésticos modernos o ropas lujosas y caras (Martín, 2012).

Las bodas son el momento perfecto para demostrar al resto de invitados del alto estatus que tiene el linaje, por lo que la novia debe mantenerse a la altura, pagando, de esta manera, grandes regalos a su esposo y sus parientes (Martín, 2012). La esposa debe pagar la dote para poder integrarse en la familia y ser parte de ella; en muchos casos, los precios de la dote son tan elevados y costosos que muchas mujeres no pueden afrontar la deuda, por lo que, o bien acaban siendo asesinadas por sus maridos o los familiares de éste, o bien recurren al suicidio como última opción para poder deshacerse de ella. Se calcula que entre 25.000 y 100.000 féminas mueren al año a causa de la dote; muchas de estas muertes son enmascaradas llamándolas suicidios (Sola, 2014).

En un estudio hecho por la doctora Lakshmi Vijayakumar, que analizó la cantidad de suicidios en la India, observó que las mujeres jóvenes y casadas son las personas con mayor riesgo a optar al suicidio. Las formas más comunes para suicidarse están en las inmolaciones (prenderse fuego, conocido también como el ritual “satí”, del que hablaré más adelante), envenenamiento, ahorcamiento, ahogamiento y otros métodos (Vijayakumar, 2003). Aproximadamente un 10,6% de las víctimas inmoladas eran mujeres, una de las formas más violentas para morir. (Ver Figura 2 y Figura 3).

Figura 2. Distribución de suicidios por edad y género

Fuente: Elaboración propia a partir de Vijayakumar, L. (2003).

Figura 3. Distribución del suicido por diferentes métodos

Fuente: Elaboración propia a partir de Vijayakumar, L. (2003).

La doctora Vijayakumar afirma que, en el año 2000, la dote provocó el suicidio de 2446 mujeres en la India (2,3%), muchos de ellos fueron realizados con la autoinmolación (Vijayakumar, 2018). En un vídeo del programa de televisión llamado “De película con Verónica” vemos el caso de Manreet Signh, una mujer india que consiguió escapar de las amenazas de su marido y la familia de éste, los cuales le pedían más dinero por la dote a medida que los años pasaban. Jeanpierre Bravo, un sociólogo peruano explica muchos casos de feminicidios por dote, de los cuales el 72% quedan sin castigo (Ayllon, 2015). Otra mujer, Mukherjee, cuenta cómo su esposo le golpeaba y trataron de asesinarla cortándole las venas para que pareciera un suicidio a causa de la dote; la joven explica que tanto los familiares de su marido como él la maltrataban (Ayllon, 2015). Jeanpierre Bravo nos dice que “estamos hablando de un genocidio sistemático” (Ayllon, 2015). Por último, otra mujer a la que llaman “Anita” afirma que su esposo le confesó que le mataría para volver a casarse de nuevo y, así, conseguir una dote más alta “ellos eran capaces de hacer cualquier cosa por dinero” dice la joven (Ayllon, 2015).

¿Qué es el satí?

El satí se trata de un ritual hindú cuya existencia data, aproximadamente, desde la época del período Gupta (Ahmad, 2009: 1). Este ritual se trata en que una viuda se inmola durante la pira del funeral de su esposo; muchas veces, esta acción de quemarse viva no es por decisión de la propia mujer, sino que es corrompida a hacerlo, como el caso de Roop Kanwar, una joven de 18 años que en septiembre de 1987 fue obligada a realizar el satí debido a la temprana muerte de su marido (Ahmad, 2009: 2). Esta tradición hindú fue prohibida por el Gobierno Británico en 1829, pero, a pesar de la prohibición, muchos ciudadanos continuaron realizándola. Los lugares más comunes donde se realiza el ritual se encuentran en el norte y en el centro de India; el hecho de que una mujer se autoinmole se debe a que elegir morir con tu marido se considera un acto de reconocimiento del patrilinaje del esposo (Ahmad, 2009: 3).

A pesar de que las prohibiciones del Gobierno Británico fueron claras, visto que no se tenían en cuenta las normas, trataron de poner ciertas medidas para aquellos que decidieran realizar el ritual. El hecho de coaccionar a una mujer a que se inmolase se penaría como un delito no susceptible de fianza (Ahmad, 2009: 4). Antiguamente el hecho de que una mujer no decidiera realizar el satí provocaba que fuera desterrada y vista como un ser inútil. En Vrindavan, un pequeño municipio situado al norte de la India, la mayoría de las habitantes se tratan de viudas que viven en la pobreza debido a que, una vez que sus maridos murieron, los familiares de éste las echaron del hogar para poder quedarse ellos con la herencia. La mayoría de las mujeres de este pueblo tienen que recurrir a la prostitución o cantar himnos durante ocho horas para ganar legumbres y arroz (Ahmad, 2009: 4).

Todavía en muchas regiones se sigue tratando a las esposas como un adorno del marido, por lo que se espera de ellas que permanezcan castas cuando sus esposos mueran o que se inmolen en su funeral. La palabra marido en sanscrito (“Swaami”) literalmente traducido significa “amo y señor”, por lo que las mujeres estaban bajo el dominio de su “amo” y tenían que seguirles y obedecerles hasta que éstos murieran, y, ellas seguirles quemándose vivas (Ahmad, 2009: 5).

A pesar de parecer una práctica agresiva, tradicionalmente las altas castas de la India realizaban el satí como forma de honor y preservar su estatus; muchas princesas hindúes decidían ellas mismas el quemarse vivas para mantener el honor familiar y ser dignas del poder que les rodeaba (Ahmad, 2009: 6).

Como bien he comentado anteriormente, muchas mujeres, tanto mayores como jóvenes, son desterradas de los hogares de sus maridos por los varones miembros de la familia, ya que, el que una mujer se case con un miembro de la familia significa que hay un peso más en el núcleo que no aporta económicamente, por lo que una vez muere el marido, la mujer es vista como un peso económico. Es por eso, que muchos familiares del difunto deciden o bien coaccionar a la viuda para realizar el satí, o desterrarla, dejándola al margen de la familia (Ahmed, 2009: 9). Hay casos en los que cuando una mujer ya es mayor y sus hijos son adultos independientes, muchas acaban siendo coaccionadas por ellos (para así quedarse ellos con la herencia que el padre ha dejado) (Ahmed, 2009: 9).

Hoy en día no podríamos decir que el satí ha desaparecido, ya que cada año suelen registrarse varias muertes en relación con esta práctica. ¿Cuál puede ser la relación que haya entre el satí y la dote? La herencia del marido. Muchas mujeres hindúes dependen económicamente de sus maridos, por lo que, una vez que ellos mueren, toda herencia va a parar a sus manos a no ser que se dé el caso de que ellas mueran, y, en caso de no tener hijos, esa herencia pasará a la familia del hombre. Es por eso por lo que muchas hindúes han sido obligadas a autoinmolarse; el obligar a féminas a realizar el ritual puede sancionar a los homicidas a un delito de asesinato, siendo castigados con la cadena perpetua o con la pena de muerte, junto con una multa (Ahmed, 2009: 7). Además, una vez que la mujer muere, la familia lo registra como suicidio o accidente, quedando de esta manera indemne del coaccionamiento (Olazábal, 2014).

¿Qué es el “talaq”?

A lo largo del curso hemos visto los diferentes sistemas matrimoniales en cada sociedad, y las diversas formas que hay de realizarlos o, por el contrario, de terminarlos. En sociedades musulmanas ha aumentado la tasa de divorcios, citando a Philippe Fargues “en numerosas sociedades árabes los divorcios son, desde hace mucho tiempo, tan frecuentes como en Francia” (Fargues, 1986: 353). En muchos casos, los divorcios suelen pedirse por parte de la esposa y el marido acepta la petición o la rechaza; en otros, es el marido el que decide terminar con el matrimonio, pero no a través del divorcio, sino del llamado “repudio”. Según un artículo de dos estudiantes, el repudio es «la disolución del contrato matrimonial realizada por el esposo, por su delegado, por aquel en que confíe para ello, por la esposa que posea este derecho, o por el juez». Este tipo de disolución es considerada como la principal fuente de inestabilidad de la familia y causa graves perjuicios a los hijos” (Aluja et. Riquel, 2000).

Cuando un hombre repudia a su mujer la dote no se devuelve, por lo que el varón se queda con todo lo que su esposa le ha ido pagando a lo largo del matrimonio. En la India también existe el repudio, pero su nombre cambia, llamándole “talaq”, realizado por la población india cuya religión es el islam. Es uno de los únicos países en el que el divorcio puede ser casi exprés, en el que el marido con sólo pronunciar tres veces “talaq” puede divorciarse de su mujer (Pandey, 2016). Esta forma de divorcio no es recogida por el Corán, ya que el libro especifica que para llevarlo a cabo debe extenderse por tres meses, para que la pareja pueda asimilar la situación o en el mejor de los casos, reconciliarse (Pandey, 2016). Desde la era tecnológica los divorcios vía WhatsApp en la India han aumentado; no sólo en esa aplicación, sino por Skype, Facebook, etc.

Esta forma de divorcio exprés ha sido ilegalizada en el territorio indio por el Tribunal Supremo de India el 22 de agosto de 2017, ya que muchas mujeres denunciaban la desigualdad que generaba (AFP, 2017) porque muchas de las féminas que eran repudiadas pertenecían a familias pobres, a las cuales tenían que volver una vez roto el matrimonio (Pandey, 2016). “Decir talaq tres veces es contrario al Corán y a la sharia4. No hace parte de las prácticas religiosas y atenta contra la moral constitucional”, declaró un panel de cinco jueces de las principales religiones de India (hinduismo, islam, cristianismo, sijismo y zoroastrismo) quienes se pronunciaron al respecto con tres votos a favor de la prohibición y dos en contra” (AFP, 2017). A pesar de que los musulmanes indios sean un 14% de la población india (180 millones), son muchas las mujeres afectadas debido al “talaq” (AFP, 2017).

Muchos partidos islámicos no son partidarios de la ilegalización del repudio indio, “talaq”; según las declaraciones de varios integrantes de los partidos, “el Estado se inmiscuye en una norma religiosa” (Ayala, 2019). Es curioso que partidos islámicos aseguren que el “talaq” se trate de una norma religiosa cuando ni el Corán ni la sharía recogen esta forma de repudio como válida.

Conclusiones

Al igual que en muchas sociedades, el estatus de la mujer india se establece en función de la casta a la que pertenece y de con quien se case; que una mujer permanezca soltera se considera algo raro, muy poco común y a lo que se le tiene que poner fin.

La libertad para las mujeres es complicada; desde que nacen saben que van a tener que estar bajo la potestad de algún varón durante el resto de su vida, primero el padre, luego el marido. Además, el ser una niña es algo de alto riesgo, la tasa de desaparición de chicas en la India es extremadamente grande, miles de secuestros y asesinatos ocurren al año.

Siempre me ha llamado mucho la atención la visión que se nos ha ofrecido sobre India, como un país vivo, en el que pasear en elefante es el sueño de cualquier turista que permanezca allí durante unos días. También soy consciente de la tremenda desigualdad que hay entre la población; las castas cumplen una función estratificadora que provoca las diferencias sociales visibles en el territorio. Hoy en día, a pesar de los avances sociales que podemos divisar en otros lugares, India sigue estableciendo grandes diferencias entre hombres y mujeres; el peligro se encuentra en las calles para aquellas que tratan de tener una vida normal, para aquellas que quieren estudiar y cumplir sus sueños.

Muchas mujeres tienen que dejar de estudiar una vez concertados sus matrimonios; es muy injusto que muchas no puedan tener la oportunidad y el acceso académico que ellas desean, que tengan que estar en un espacio privado haciendo las labores que se les asignan por el simple hecho de ser mujeres. Considero que las instituciones no tienen en cuenta esta situación; está tan normalizada la idea de que tener una hija traerá consecuencias y provocará que dediques toda tu vida a ahorrar, que las mujeres están en la escala más baja de la pirámide. La dote sigue poniendo en peligro la vida de muchas personas, no sólo de las mujeres, sino también de familiares de éstas, como pueden ser sus padres o sus hijos.

El Estado conoce que estas prácticas siguen manteniéndose en ciertas zonas rurales y tradicionales, pero a pesar saberlo, las medidas que se toman para tratar de frenarlas considero que son escasas. Hemos podido comprobar con los datos que la violencia ejercida a mujeres en la India nos enseña la situación a la que están sumidas miles y miles de féminas, independientemente de su edad. La Fundación Vicente Ferrer trata de ayudar al país y tiene en cuenta el registro de muertes por dote o asesinatos disfrazados de suicidios ocurridos en el territorio. Montse Ortiz, coordinadora de sensibilización de la fundación asegura que “si un hombre ya es discriminado por el hecho de pertenecer a una casta baja, una mujer lo es más todavía; su vida tiene menos valor” (Sola, 2014).

¿Cuánto vale la vida de una mujer en la India? Al parecer, tan sólo unos años en prisión y una multa que pagar.


1 feticidio: Acción y efecto de dar muerte a un feto (RAE, 2019).

2 Ajuar: Conjunto de enseres y ropas aportados por la mujer al matrimonio (RAE, 2019).

3 Nonatas: Adjetivo, dicho de una cosa: aún no acaecida o que todavía no existe (RAE, 2019).

4 sharía: Ley religiosa islámica reguladora de todos los aspectos públicos y privados de la vida, y cuyo seguimiento se considera que conduce a la salvación (RAE, 2019).


Referencias

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Aluja Capdevila, M., Riquel Massuheras, M. (2000). La situación de la mujer en la vida privada y en la vida pública en Marruecos. [Artículo académico]. Universitat de Barcelona. Recuperado de http://www.ub.edu/ciudadania/hipertexto/evolucion/trabajos/9900/3/indice.htm# mujer

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Ayala, F. (30 de julio, 2019). La India prohíbe que los musulmanes puedan repudiar a sus mujeres. [Artículo en periódico digital]. ABC. Recuperado de https://www.abc.es/internacional/abci-india-prohibe-musulmanes-puedan- repudiar-mujeres-201907301851_noticia.html#disqus_thread

Ayllon, V.[De película ATV]. (2015, febrero 9). La dote en la India. [Archivo de vídeo]. Recuperado de https://www.youtube.com/watch?v=e_P9JTULdUc

Del Sol, I. (15 de noviembre, 2016). El amor en la India: una trágica historia concertada. [Artículo en periódico digital]. El País. Recuperado de https://elpais.com/elpais/2016/11/14/planeta_futuro/1479137690_139793.html

Fargues, P. (1986/1988). El mundo árabe: la ciudadela doméstica. En Historia de la familia (349-383).Madrid: Alianza.

Gamboa, J. A. (1997). La dote matrimonial a finales del siglo XVI: El caso de la provincia de Pamplona en el Nuevo Reino de Granada (1574-1630). Anuario colombiano de historia social y de la cultura, (24), 47-77. Recuperado de https://core.ac.uk/download/pdf/19769808.pdf

Martín, D. (9 de abril, 2012). La dote en el matrimonio indio. [Post en un blog]. Recuperado de https://www.lasociedadgeografica.com/blog/curiosidades/la- dote-en-el-matrimonio-indio/

Olazábal, V. (30 de octubre, 2014). La dote se paga con la vida. [Artículo en periódico digital]. El Periódico. Recuperado de https://www.elperiodico.com/es/internacional/20141029/dote-matrimonio- suicidios-asesinatos-india-mujer-abusos-3644615

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Vijayakumar, L. (2003). Suicidio en la India. Atopos, 1, 28-36. Recuperado de http://www.atopos.es/pdf_04/suicidio-india.pdf

***

Andrea Aparicio Merideño. Estudante de Antropoloxía Social e Cultural na Universidade de Granada. Interesada en cuestión de xénero

1 comment on “Ser mujer en India: dote, matrimonio y “talaq”

  1. Víctor M.

    ¡Súper interesante y necesario para los ojos occidentales conocer acerca de esta realidad! Enhorabuena para la autora de este artículo.

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